¡Si nos vamos a ir juntos que sea a la chingada!

Espectáculo de cabaret performativo.

Nuestro maravilloso país se caracteriza por su humor tan peculiar y su creatividad al crear cosas. En las artes escénicas no es la excepción.

Lamentablemente la cultura del teatro en México ha ido disminuyendo al paso del tiempo, pero sin duda alguna, siguen existiendo propuestas bastante agradables para quienes gustan de este arte o desean conocer una nueva experiencia al respecto.

A finales del pasado mes de junio y principios de julio, en el teatro Sergio Magaña, se dio espacio para que se presentará lo que muchos creen una obra de teatro, pero en realidad es un espectáculo de cabaret. ¿Habías escuchado algo así? Pues es un espectáculo performativo. Los actores realmente consumen las sustancias que en las obras pretender simular, como lo son bebidas alcohólicas; en este caso mezcal, cigarrillos, entre otros. Desde su nombre presenta una propuesta diferente a lo que normalmente se presenta en teatros, muy al estilo de los mexicanos; ¡Si nos vamos a ir juntos que sea a la chingada!

Esta puesta en escena no te cuenta de manera típica una historia, un acontecimiento o un cuento. Es una parodia, en la cual se personifica a Frida Khalo, un Jesús Bolchevique y la muerte. Su principal actriz, Yazmín Jauregui, es quien da vida a Frida Kahlo, exponiendo temas que siguen causando controversia en la sociedad, como; su vida amorosa con Diego Rivera, el capitalismo, la homosexualidad, entre algunos otros.

Teniendo interacción con el público, los actores crean un ambiente en al cual fluye la diversión y espontaneidad. Teniendo presentaciones antes del inicio de la pandemia, mucha gente ya estaba en espera de la nueva temporada de esta obra, que es la novena en su historia. Esto se vio reflejado en la asistencia, pues siempre se tuvo el aforo máximo permitido lleno. Considerando que tenían presentaciones de jueves a domingo, es digno de aplaudir su labor, pues fueron más de 12 presentaciones en las cuales dejaron un grato momento a los asistentes.

Dada la contingencia, la interacción con el público se vio limitada a diferencia de temporadas anteriores, pero esto no fue un factor que jugara en contra de la diversión, pues risas y carcajadas hubieron de sobra.

La dramaturgia y dirección estuvo a cargo de Guillermo Navarro; la actuación estelar de Yazmín Jauregui, quien estuvo acompañada en el escenario por Alejandro Cantú y Enrique Díaz. Gran parte del éxito es gracias a Yazmín, pues fungió parte esencial en la difusión y relaciones públicas. Esto sin demeritar el valioso e importante trabajo del equipo. El escenario fue a cargo de Leticia Olvera, el diseño sonoro por Homero Guerrero,  fueron de primer nivel. Esta obra pinta para tener aún más proyección y presentaciones en planos más estelares para sus próximas temporadas, pues los comentarios de la crítica y asistentes que han presenciado esta obra, no bajan de buenos y excelentes.

No cabe duda que el mexicano es bueno para el humor, de lo malo y polémico siempre saca lo bueno. Es mejor ir juntos en esta vida, con mayor razón cuando nos vamos a ir a la chingada.

Te dejamos las imágenes de esta gran función:


Mira la edición en la que aparece este artículo:

Edición 5, Agosto 2021